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UN MONUMENTAL FRAUDE DE LEY.
La única verdad del cómo y el porqué de tanta irregularidad en Moncasi.
No fué otra cosa que un fraude de Ley. Algunos pensaron que un bar distante de otro no era negocio, que el negocio estaba en montar unas "zonas", de copas, convenientemente organizadas y con el reclamo de bebida barata, música a tope y con una buena infraestructura de bocatería y demás.
LA IDEA.
Para todo esto había un problema, el legal, Había por medio una Ordenanza de Distancias Mínimas que impedía de manera importante la idea, pero... convenientemente "pactado" con algunos funcionarios, incluso participando, tolerado y aceptado por los responsables de todos los grupos políticos municipales del Ayuntamiento, ignorado por los responsables policiales y con la complicidad de la Administración, incluida la DGA y con el cooperante necaesario, concretamente la Gerencia de Urbanismo (ahí es donde más huele) y, con unos cuantos abogados encargados de los problemas, podrían sin demasiados inconvenientes hacer un monumental negocio.Para todos.
LA PEGA.
Nos explicamos; Con la OMDM del año 1994, ya no se podrían dar más licencias de Paf en nuestra zona según las distancias. Ya estaban copados los bajos de nuestros edificios para ello. Sólamente los cafés y bares tradicionales, se podían instalar, pues no estaban sujeros a las distancias de los Paf. Además tenían un horario más reducido, hasta la 1,30 de la madrugada los fines de semana, no podían tener música porque sus condiciones de licencia no les imponían una insonorización como al de los paf, y su actividad se comprendería como lo que se entinde por un café. Para nada una actividad nocturna. O sea, que no servían para sus planes.
LA POLÍTICA.
En nuestra zona, todo fué posible porque se llevo a cabo una "política de bares " encaminada a saturar de locales destinados únicamente a bares musicales. (Después la denominaron "zona saturada") (que es más bien zona saturada de irregularidades administrativas).
Aclararemos que la "distancia" era para evitar los efectos perniciosos de éstas actividades, está contemplada en el Reglamento de Actividades Clasificadas desde 1.963, Desde entonces la propia Instrucción de dicho Reglamento indicaba a los Ayuntamientos que desarrollarán ese apartado mediante Ordenanzas, de ahí la famosa ORDENANZA MUNICIPAL DE DISTANCIAS MÍNIMAS.
Con la Ordenanza Municipal de Distancias Mínimas existente , se hubiera evitado precisamente la zona saturada. ¿Quienes fueron los responsables ? Pues los antes mencionados. Una vez montado todo valía, eran negocios enmascarados en sociedades civiles, (sociedades que en estas actividades, se parecen más bien al "Camarote de los Hermanos Marx," porque nunca sabes a quien te vas a encontrar dentro).El propietario puede ser un policía, un concejal, un funcionario.No es que no puedan,algunos no podrían, pues las incompatibilidades lo impiden, pero...si no figuran... Si se conociesen los auténticos propietarios del negocio, se entenderían muchas cosas. Bares que en principio eran de tapas reconvertidos en pubs, sin distinción de horarios, ni categorías, y todo esto fue posible posible, por LA MODIFICACIÓN DE LA ORDENANZA DE DISTANCIAS MÍNIMAS DEL AÑO 1995 .
CÓMO SE LLEVO A CABO.
Pues muy fácil.En un Consejo de Gerencia se iba precisamente a aprobar una nueva OMDM y, por la intervención de dos funcionarios, se solicitó retirar momentáneamente tal proposición, pues iban a presentar algunas modificaciones a esa ordednanza. Efectivamente se pospuso y al final se aprobó dicha ordenanza con las siguientes modificaciones:
Todos aquellos locales (que eran bares normales), se podían poner música con tal de que se insonorizasen a 85 dBA. Se les denominó "bares musicales". Eso les permitió de una manera fraudulenta autodenominarse Puf (que no lo eran). El ayunta-miento no comprobaba dichas obras de insonsorización, solamente debían presentar un certificado firmado por técnico como que esa insonorización era correcta.¿Se lo imaginan?. Nosotros acabamos de tirar por tierra una de esas certificaciones de insonorización.
Se daban un paseo por hacienda y se daban de alta pagando el antiguo epígrafe como Puf. Cuando la policía local a nuestro requerimiento inspeccionaba el local solicitando su licencia, enseñaban el certificado de hacienda, (no la licencia), con lo que estos policías, se largaban tan satisfechos, o por lo menos eso era lao que nos decían.
Con ese epígrafe y la más absoluta complacencia del ayunta-miento y la nula vigilancia policial, se auto ampliaban los horarios como si fueran un puf. Asi se ha funcionado durante más de 10 años.
No es lo mismo 20 puf repartidos entre nuestras calles (que cabrían según las O.M.D.M), y que atraerían a un número de jóvenes mucho menor, que 98 que atraen a una oleada de jóvenes, con lo que nuestro problema se agrava para nosotros. Humano es equivocarse uno en su trabajo, pero cuando el error dura 14 años, y beneficia a quien esta instalado ilegalmente, el error deja de ser tal, para convertirse en toda una evidencia de corrupción.
Este problema estaría seguramente arreglado si todos a una, como una piña, exigiéramos responsabilidades.
OTRA COSILLA
Los propietarios de muchos de esos establecimientos, que alquilan sus locales para bares,son vecinos nuestros, con negocios a los que acudimos y, que les importa un comino, alquilarlo como bar o como vaquería, si con tal cosa ,ellos sacan un beneficio económico. Rastreros ha habido siempre. Les aconsejamos que esos locales podrían ir destinados a negocios tradicionales que sí darían vida a nuestro barrio.
POR ÚLTIMO
En Zaragoza despúes de tantas y tantas denuncias en medios de comunicación, fiscalía, policías, y un muy lartgo etcétera, lo teníamos muy claro. Acudir a los tribunales. Coño y lo hemos ganado.
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